Pendientes lapidados elaborados en oro amarillo de 18 quilates, una joya elegante que destaca por la belleza de sus facetas y el brillo que reflejan con cada movimiento. Con unas medidas de 14 x 5 mm y cierre catalán, ofrecen una sujeción cómoda y segura, permitiendo llevarlos durante todo el día con total confort. Su diseño estilizado y atemporal los convierte en un complemento muy versátil, perfecto para aportar un toque de sofisticación tanto a los looks cotidianos como a los más especiales. El acabado lapidado potencia la luminosidad natural del oro amarillo, creando un efecto de luz sutil y refinado. Fabricados en oro de 18 quilates, combinan calidad, resistencia y una estética que nunca pasa de moda, siendo una excelente opción para regalar o completar cualquier colección de joyas.